Novena a María Auxiliadora: Día 03. Cuídalas, ¡son mis hijas!

CUÍDALAS: ¡SON MIS HIJAS!

Don Bosco soñó dos veces con estar en la Plaza Vittorio en Turín y ver a un gran número de niñas jugando y que parecían abandonadas a sí mismas.

Tan pronto como vieron a Don Bosco, abandonaron sus juegos y corrieron a su alrededor gritando: “¡Viva Don Bosco!” Y le suplicaron que cuidara de ellas. Don Bosco, narrando el sueño, dijo: Traté de alejarme de ellas diciendo que no podía, que otros habrían ido en su ayuda, porque mi misión era para los jóvenes y no para las niñas; pero ellas insistieron. Había especialmente un grupo de jóvenes más adultas que parecían extrañas a aquellos entretenimientos. Ellas, mirándome con una increíble compasión, dijeron:
– Como ve, ¡estamos abandonadas!

Entonces vi aparecer a una noble dama, con rostro radiante, que con hermosas palabras me animó a cumplir su deseo.

Y mientras parecía desaparecer de entre ellas, me decía:
– Cuídalas: ¡son mis hijas!

Parroquia Espíritu Santo, Las Charcas, Salesiano, María Auxiliadora, Virgen Auxiliadora, Virgen de Don Bosco, NovenaREFLEXIONES DEL RECTOR MAYOR

En Turín, había personas que se ocupaban de niñas abandonadas y explotadas, conocemos y recordamos a la Marquesa Barolo, a Francesco Faà Di Bruno o a Pietro Verla un ayudante de Don Bosco.

Tenemos que reconocer que al principio Don Bosco había puesto todas sus energías en pensar a sus jóvenes, pero muy pronto Nuestra Señora le muestra esta necesidad, junto con la inspiración que proviene del Espíritu Santo y la genialidad de Don Bosco, encontramos la gran figura de María Domenica Mazzarello, nacida en las mismas colinas. Don Bosco ve inmediatamente la delicadeza de esta mujer y así comienza esta bella realidad del Instituto de las Hijas de María Auxiliadora que crece y florece.

TESTIMONIO

Suor Luigina FMA

¡Viva Jesús! Querida Familia Salesiana, este es el saludo de la primera comunidad educadora de Mornés, a la que se le responde: “Viva María”. Un gesto, una palabra muy simple, y hacer que María esté presente en la vida cotidiana, en los encuentros. Y es esta la experiencia que hago de María en mi vida. Es un camino progresivo para sentirla presente y que anticipe incluso los encuentros diarios, tratando de imitar algunas de sus actitudes y la escucha, sobre todo, escuchar la Palabra. La Palabra de Dios que permite escuchar a las personas, las situaciones, los contextos históricos y los del ambiente, pero sobre todo, escuchar a los jóvenes.

Esto lo he podido vivir en varias experiencias en las comunidades educativas, con los chicos de los barrios, ahora en la misión de acogida a Mornés, con los grupos que quieren profundizar el carisma salesiano Mornesino, que desean ser escuchados antes que nada.

Luego, también con la actitud de cuidado de María, que va al encuentro del otro. Y con la mirada atenta de María, que se da cuenta de las situaciones en las que falta algo para que haya felicidad. Aquí, ofrecemos esta atención para que las personas puedan ser felices. Y luego también la actitud del “stabat”: María estaba al pie de la Cruz. He tratado de acompañar situaciones de dolor y dificultades con silencios, con palabras, con gestos y, personalmente, también he vivido recientemente esta experiencia de María a los pies de la Cruz en la enfermedad y en la muerte de mi mamá. Sentir a María que nos acompaña a través de la oración, en el desánimo, en las alabanzas, compartiendo también con mis hermanos este momento de dolor.

Lo que le pido al Señor es que interceda en la Familia Salesiana, que bendiga e ilumine al Rector Mayor como padre y animador de la familia salesiana y en particular a nuestra Madre General, Sor Yvonne Reungoat, a cada Hija de María Auxiliadora para que podamos ser la presencia maternal de María en la Familia Salesiana.

Presencia que va al encuentro, que aporta alegría, que está atenta a las necesidades de las personas y que el Señor nos conceda abundantes vocaciones en la familia salesiana y en la iglesia. María Auxiliadora ruega por nosotros.

ORACIÓN

Hoy, más que nunca, María Santísima, necesitamos tu ayuda, para vivir con la actitud de liberación de Jesús frente a la opresión de la mujer.

Ayuda a nosotros y a la Iglesia a tomar conciencia de todas las injusticias en las que las mujeres siguen siendo sometidas en todos los ámbitos de la vida.

Haz que nuestras manos se conviertan en las manos de Jesús para acoger, perdonar, socorrer y realzar. Amén.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: