1862: El sacrilegio

Sueños de Don Bosco, San Juan Bosco, Don Bosco, Salesiano, Salesianos, Las CharcasEn la primera semana de julio de 1862, hablando Don Bosco a sus sacerdotes les recomendaba una gran caridad y paciencia al confesar a los jóvenes para no perder su confianza; y al mismo tiempo les aseguraba que la prudencia necesaria y la eficacia de palabra para ganar los corazones, eran dones del Señor que se obtenían con la oración frecuente, con la más perfecta pureza de intención y con actos de penitencia y sacrificio, como hacen los confesores celosos.

Después, siguió hablando de las confesiones sacrílegas de los jóvenes al callar de propósito cosas que se han de manifestar necesariamente y les contaba el siguiente hecho que le había sucedido a él mismo.

*************************************************************

Una noche soñé y vi en el sueño a un joven que tenía el corazón roído por los gusanos y que él mismo se quitaba y arrojaba de sí aquellos animales con la mano. No hice caso del sueño. Mas he aquí que a la noche siguiente veo al mismo joven, que tenía junto a sí un perro que le mordía el corazón. No dudé de que el Señor quería conceder alguna gracia a aquel muchacho y que el pobrecito tenía algún embrollo en la conciencia.

***************************************************************

«Cierto día le dije de improviso:
—¿Quieres hacerme un favor?
—Sí, sí… Si de mí depende.
—-Si quieres, puedes hacérmelo.
—Pues bien; dígame lo que desea, que lo haré.
—¿Estás seguro?
—¡Seguro!
—Dime: ¿no has callado ningún pecado en la confesión?

Quiso negármelo, pero inmediatamente añadí: —¿Y esto y esto otro, por qué no lo confesaste? Entonces me miró al rostro, comenzó a llorar y me dijo: —Tiene usted razón: hace dos años que me quiero confesar de eso y dejándolo de una vez para otra no me he atrevido a hacerlo.

Entonces lo animé y le dije lo que tenía que hacer para ponerse en paz con Dios».

Así habló Don Bosco en aquella ocasión dando sabios consejos a sus colaboradores, para que ejerciesen con éxito el difícil arte de salvar las almas; por su parte se dedicaba en cuerpo y alma a hacer de sus jóvenes otros tantos hijos de Dios.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: