Un mes con Domingo Savio – Día 08: “Domingo conoce a Don Bosco”

Santo Domingo Savio, Domingo Savio, Salesiano, Salesianos, Santidad SalesianaUn mes con Domingo Savio – Día 08: “Domingo conoce a Don Bosco”

Un día llega a oídos del maestro Cugliero que Domingo Savio quiere ir a Turín, la capital, para estudiar en el oratorio de Don Bosco. El maestro Cugliero recibe la noticia con alegría y va a hablar con Don Bosco. Conciertan un encuentro con Domingo para las fiestas del Rosario. El lunes 2 de octubre de 1854, muy temprano, Juan Bosco y Domingo Savio se encuentran en el maravilloso escenario de aquellas tierras de “I Becchi”, donde Juan Bosco había nacido y vivido los primeros años de su vida.

Domingo saluda respetuoso. Juan Bosco aprieta aquella mano temblorosa y mira aquellos ojos de penetrante y candorosa mirada. A Domingo lo acompaña su padre. Domingo se presenta: “Soy Domingo Savio, de quien le habló mi maestro Cugliero. Venimos desde Mondonio”.

Juan Bosco, con ese don maravilloso de conocer a las almas, toma con seriedad el asunto. Se lleva a Domingo y tratando en confianza con él, hablan de los estudios, de las clases. Don Bosco comprende al instante que tiene delante a un joven privilegiado y enriquecido por la gracia.

Domingo, impaciente, pregunta:
-¿Qué le parece? ¿Me va a llevar a Turín?
-Ya veremos -le responde Don Bosco-. Me parece que la tela es buena.
-¿Y para qué podrá servir esa tela? -pregunta Domingo-.
-Bueno, -continúa Don Bosco- esa tela puede servir para hacer un hermoso traje y regalárselo al Señor.

Domingo, con la agilidad mental que le caracteriza, añade instantáneamente:
-De acuerdo, yo soy esa tela y usted es el sastre. Lléveme a Turín y haga usted ese traje para el Señor.

Don Bosco lo mira fijamente y le dice:
-¿Sabes en qué estoy pensando? Estoy pensando que tu debilidad no te va a permitir continuar los estudios.

Pero Domingo no se acobarda y añade enseguida:
-No tenga miedo. El Señor que me ha ayudado hasta ahora me continuará ayudando en adelante.

Don Bosco insiste:
-Cuando hayas terminado tus estudios de latín ¿qué piensas hacer?

Domingo responde seguro:
-Con el favor de Dios pienso ser sacerdote.
-Me alegro. Ahora probemos tu capacidad. Toma ( le entrega un libro ), estudia hoy esta página y mañana me la traes aprendida.

Mientras Don Bosco y el padre de Domingo se quedan hablando, Domingo se ha ido donde están jugando los demás muchachos. Al poco rato regresa, le entrega el libro a Don Bosco y le dice: “Ya me sé la página. Si quiere se la digo ahora mismo”. La sorpresa que se llevó Don Bosco fue grande. Domingo no sólo le repitió de memoria ( al pie de la letra ) la página señalada, sino que le explicó el sentido con toda exactitud.

-Tú te has anticipado en estudiar la lección -le respondió Don Bosco y yo también me anticipo en darte la respuesta. Aquí la tienes. Te llevaré a Turín y desde hoy te cuento entre mis hijos. Pero te voy a recomendar una cosa: pide al Señor que nos ayude a cumplir su santa voluntad.-

Domingo salta de alegría y agarrándole la mano a Don Bosco se la besó con manifiesta prueba de profunda gratitud.

-Espero comportarme de tal manera -dijo Domingo- que jamás tenga usted que lamentarse de mi conducta.

Aquel día Carlos y su hijo Domingo regresaban a Mondonio cantando de alegría y daban a Brígida la noticia que ella esperaba con tanta ansiedad. Besó a Domingo con los ojos llenos de lágrimas y exclamó: “¡Bendito sea Dios!”.

Domingo 29 de octubre de 1854. Fecha histórica. Domingo entra a formar parte de la familia de Don Bosco en Turín.

PALABRAS DE DOMINGO SAVIO

Ya entiendo; aquí no se trata de hacer negocio con dinero, sino de salvar almas; yo espero que también la mía entrará en este comercio.

PISTAS DE REFLEXIÓN

Dios nos llama y nos dice que camino debemos tomar, ¿alguna vez has escuchado atentamente lo que el Señor quiere de ti?

ORACIÓN

Tú que fuiste un santo desde tu nacimiento y supiste siempre entregarte al Señor sin miedo, ayúdame a que yo también me entregue a Él y deposite en sus manos mi confianza absoluta. Guíame, Domingo, para que mis pasos me conduzcan por buenos caminos; para que pueda descubrir que en la alegría se encuentra la santidad y que, con amabilidad y amor, debo hacerlo todo en nombre de Dios.

Domingo, se siempre mi modelo a seguir y que mi única preocupación sea no pecar, para que así, con mis actos pueda agradar al Señor y honrarlo con mi vida entera para que, al final de la misma pueda como tú alcanzar la santidad. Amén.

Santo Domingo Savio, ayúdame a ser como tú.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: