La Virgen María y Don Bosco

San Juan Bosco, Don Bosco, Martes de Don Bosco, Salesianos, Familia SalesianaCiudad de Guatemala, Guatemala
Texto: DonBosco.es
Fotos: Parroquia Espíritu Santo

PRIMEROS ELEMENTOS DE PIEDAD MARIANA

Entre los primeros recuerdos de Don Bosco está el sueño ‘entre nueve y diez años’… Plantea los términos sustanciales de la religiosidad popular que Juani-to Bosco comenzó a asimilar en I Becchi: María invocada tres veces al día (Án-gelus), el rosario (invocada así en Murialdo y Chieri), el Ave María antes y des-pués de sus entretenimientos a la gente. Durante su búsqueda vocacional en Chieri hace una novena a la Virgen de las Gracias y el tío de Comollo le hace el planteo definitivo el último día.

Joven sacerdote escribe sobre Comollo, para los seminaristas: “El infierno está armado contra nosotros, con María a nuestro favor, la victoria será nuestra. Con todo, fíjense no ser de los que, por decir a María alguna oración, por ofrecerle alguna mortificación creen estar protegidos por Ella, mientras viven de cual-quier manera. Para ser devotos de esa manera, mejor no serlo, porque si se muestran así, es una hipocresía para estar protegidos en sus lamentables pro-yectos, y lo que es peor, hacerle aceptable sus desordenadas vidas. Sean siempre de los verdaderos devotos de María imitando sus virtudes y experimen-tarán los dulces efectos de su bondad y amor”.

Para Don Bosco será una devoción fundada en la maternidad de María, que debe expresarse en una vida virtuosa que garantice el “patrocinio más podero-so” que se pueda tener mientras se lucha “en este valle de lágrimas”.

MARÍA Y LA SALVACIÓN

Don Bosco mira al protagonismo que María tiene en orden a la salvación per-sonal de cada uno: “si son sus devotos, los colmará de bendiciones en este mundo y tendrán el Paraíso en la otra vida”. Tiene siempre presente la vocación de María: Madre del Verbo Encarnado, la invoca como ‘nuestra celestial protectora’, ‘nuestra madre celestial’, en una predicación dice que la devoción a María es signo de predestinación. La verdadera devoción es la que surge de una vida virtuosa; que se manifiesta en actos de virtud y en actos de culto, llamados ‘florecillas’…

María tiene una mediación subordinada: “Ella nos obtenga de Jesús su Divino Hijo la gracia de poder conocer, amar, servir a Dios en esta vida y un día poder gozar de El para siempre en el cielo”. La actitud de Don Bosco es de educador cristiano, pastor de almas más que un teólogo especulativo, no se plantea el problema de la mediación universal de María… Una manifestación característica de su devoción son los sueños: le da ánimo, lo exhorta a proseguir la obra educativa, hace imaginar un futuro mejor. Pas-torcilla, guía, reina, madre, la Señora de los sueños… dan un sentido colectivo a la persuasión que sus devotos recibirán gracias especiales: “No dio paso la Congregación sin que algún hecho sobrenatural no lo indicase…”

En la misa de Roma ante el altar de la Auxiliadora: “Tenía ante mis ojos la es-cena de cuando a los diez años soñé la Congregación. Veía y oía a mi madre y hermanos cuestionar el sueño… La Virgen me había dicho: ‘A su tiempo todo lo comprenderás”.

Inmaculada Concepción de María, Santo del Día, Santoral DiarioLA INMACULADA

Se da la presencia de la Inmaculada ya en la capilla del seminario de Chieri, también en la iglesia anexa al arzobispado de Turín. Es memorable el 8 de di-ciembre de l841 con el Ave María ‘fundando’ el Oratorio. La teología, la devoción y piedad populares dirigían a la Inmaculada sus mejo-res sentimientos, haciendo de la Virgen que vencía a la serpiente un símbolo, presagio e ideal.

Devoción al Corazón Inmaculado de María

A mitad del 800 surge en el Piamonte, venido de Francia; un sexto de la po-blación estaba inscrita en la Archicofradía surgida en París. Manifiesta la fe en María al mismo tiempo que la preocupación por los pecadores y los enemigos de la Iglesia: “En estos últimos tiempos calamitosos, en los que el descreimien-to intenta destruir todo sentimiento religioso en el corazón del pueblo, la miseri-cordia de Dios ha querido que canónicamente se instituyese la Pía Asociación de los devotos del Sagrado Corazón de María”.

Dogma de la Inmaculada

A mitad del 800 la iglesia sufre el debilitamiento de la fe: indiferentismo, irreli-giosidad, odio a la Iglesia, violación de los derechos y dignidad del clero y el papado. La imagen de la Inmaculada pisando la serpiente (La Milagrosa en 1830, Salette, Lourdes en 1854) muestra a María que implora la conversión ante el brazo amenazante de su Hijo. En 1854 el Papa Pío IX define el dogma de la Inmaculada Concepción. Esta devoción a la Inmaculada difiere con la del siglo anterior que estaba dirigida a la reacción contra la reforma protestante que negaba la mediación subordina-da de María y los santos. Ahora mira a la predestinación y la salvación eterna ya que la concepción inmaculada era signo de predestinación. El tiempo del problema de la salvación personal se inserta en el de la sobrevi-vencia de la fe comunitaria y de las Instituciones ‘depositarias’ de los medios de salvación eterna.

Se invoca a María incitándola: “¡Tú gloria de Israel..!”. La Inmaculada entra en una mentalidad religiosa que plantea la historia humana entre luchas y triun-fos del bien y del mal, de la Iglesia y de sus enemigos.

Se hace memoria de la época de Pío VII (1800) y con otro Pïo (1850), se reto-man los escritos de Grignion de Montfort, ‘Tratado de la verdadera devoción a María Virgen’, habla de los últimos tiempos y la agresión del Maligno: ”suscita-rá cuanto antes nuevas persecuciones, y tenderá terribles trampas a los siervos files y a los verdaderos hijos de María…” En los últimos tiempos Dios ha re-servado un enfrentamiento directo entre Satanás y la Virgen, entre los devotos de María y los partidarios del Maligno. “Ella pulverizará a los enemigos de Dios y de la Iglesia y convertirá las batallas en victorias, las persecuciones en triun-fos”.

La lógica de los acontecimientos llevaba a venerar la Inmaculada como Auxilio de los cristianos y particularmente del Papa.

En el Oratorio de Valdocco

Para Don Bosco la Inmaculada está en un contexto educativo. De ‘Madre de pureza’, en el Joven Instruido de 1847, se transforma en el ’54 en Virgen In-maculada, que “odia todo lo que es contrario a la pureza”. Lo que antes se apoyaba en la devoción a San Luis Gonzaga, ahora se vuelve hacia la Inma-culada, también “para asegurarse la protección de la gran Madre de Dios du-rante la vida y especialmente en punto de muerte”.

Don Bosco, San Juan Bosco, Martes a Don Bosco, SalesianoLA AUXILIADORA

La unidad italiana, con la caída de los Estados Pontificios, es imparable y se piensa en Spoleto, como capital por la ubicación céntrica en la península. Allí en marzo de 1862, una antigua imagen de una capilla, habla a un niño menor de cinco años; un campesino enfermo gravemente se cura… El Arzobispo le da el nombre oficial: Auxilio de los Cristianos: “…al presentarse tan prodigio-samente en medio de Italia, en estos tiempos calamitosos ha querido hacer saber que Ella se pone en medio de Italia para defenderla, para ayudarla y para socorrerla en todas sus necesidades temporales y eternas”. “La Virgen, de la que este santo Pontífice proclamó la Inmaculada Concepción, quiere a toda costa salvarlo y conducirlo al más espléndido triunfo”.

Turín fue de las primeras ciudades que conocieron los hechos de Spoleto, se imprime la imagen con una oración compuesta por Pío IX.

Todo el ambiente en torno a la Inmaculada es antecedente y componente de este nueva devoción. El 24 de mayo Don Bosco anuncia “con gran alegría, la prodigiosa aparición de María en las cercanías de Spoleto”: Se da el nexo entre la Inmaculada y la Auxiliadora explícitamente: los mismos contenidos, movimientos religiosos y títulos se encontrarán en Don Bosco.

Los Santuarios a Ma. Auxiliadora

En setiembre de 1862 el Arzobispo de Spoleto lanza la iniciativa de un gran templo en honor de la Auxiliadora de los cristianos y en Diciembre Don Bosco comunica una decisión semejante.

El orden de urgencias en el Oratorio son: una iglesia más amplia para los mu-chachos, luego el título y los demás motivos…

En cuanto al título, Don Bosco se pone en clave escatológica al estilo de Mont-fort; testimonia Cagliero, escuchado de Don Bosco a fin del ’62 o principios del ‘63: “La Virgen quiere que la honren bajo el título de María Auxiliadora: los tiempos que corren son tan tristes que tenemos verdaderamente necesidad que la Virgen Santísima nos ayude a conservar y defender la fe cristiana”. “… no hay más tiempo de enfervorizar, pecadores a convertir, inocentes a conservar. Esto siempre es útil en todo tiempo, para cualquier persona. Pero es la misma Iglesia Católica que es desolada..”

En torno al título en Valdocco

Es considerado hostil al gobierno a causa de Spoleto. El mismo Papa envía su ofrenda, “haciendo sentir que María Auxiliadora sería un título ciertamente agradable a la augusta Reina del cielo”. Tuvo fundamental importancia que asistiera a la piedra fundamental Amadeo de Saboya, hijo del Rey Victor Emanuel II, esto suaviza la tensión entre Turín y Roma sobre la carga de in-transigencia que en Spoleto se le daba al título de Auxilio de los Cristianos. Don Bosco hizo conocer ampliamente la noticia.

El inmenso cuadro de Lorenzone expresa claramente el estado de ánimo de los católicos en lucha y necesitados de protección. Don Bosco lo describe así: La Virgen campea en un mar de luz y majestad, sobre un trono de nubes. La cubre un manto sostenido por una hilera de ángeles que, haciéndole corona, le rinden pleitesía como a su Reina. En la derecha sostiene el cetro, que es sím-bolo de su poder, como aludiendo a las palabras a Ella referidas en el santo Evangelio: Hizo en mí grandes cosas el Poderoso. Con la izquierda sostiene al Niño, que tiene en los brazos abiertos, ofreciendo así sus gracias y su miseri-cordia a quien acude a su Augusta Madre. En la cabeza tiene una corona, o sea, una corona conla que es proclamada Reina del cielo y de la tierra…”

La imagen de la Auxiliadora en el cuadro del altar mayor y de la Inmaculada en el exterior de la cúpula.

El Santuario de Valdocco se convertirá en centro de irradiación cada vez más amplia: de santuario local a mundial, mientras que Spoleto quedará como san-tuario local. Sin Spoleto probablemente Don Bosco no sería el apóstol de la Auxiliadora, pero también sin él Spoleto habría quedado como un episodio en clima de es-catologismo mariano antes de la caída de los estados pontificios. En torno al Santuario no hay apariciones, pero igualmente milagros, se dice que cada ladrillo es una gracia de María Auxiliadora. La Auxiliadora es signo de Gracia donde se viva una analogía con Valdocco. De entonces el santuario de Turín condiciona toda la piedad mariana y el lenguaje de Don Bosco.

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